SIGIRIYA – KANDY:Pidurangala Rock, Buda de Aukana, Cuevas de Dambulla y Templo de oro de Dambulla

Una sorpresa en nuestro viaje en nuestra parada de Dambulla

El día de hoy va a ser muy intenso. Tenemos que completar nuestra visita en Sigiriya, luego ir a 50 Kilómetros a ver un Buda, ir hasta Dambulla para ver un templo en unas cuevas, ver otro templo en Dambulla mismo, y coger un bus para dormir en Kandy. Suponemos que nos dé tiempo a todo, sino tendremos que improvisar algo, y dormir a medio camino.

Empezamos el día con un buen desayuno en nuestro Hotel Sigiri Leisure Holiday Home, para coger fuerzas para soportar este día tan duro.

Como subir a Pidurangala Rock

Y sobre las 7:30 vamos a subir Pidurangala. Esta montaña con este nombre tan complicado tiene arriba un pequeño templo en su cima. Es un lugar sagrado en Sri Lanka, y se cree que la historia de Pidurangala Vihara se remonta al siglo primero y segundo antes de Cristo. Desde esos días, Pidurangala se usó como monasterio budista. Para llegar hasta allí desde el pueblo de Sigiriya, puedes contratar un tuk tuk, o bien puedes ir andando. Esta última opción fue la que nosotros decidimos. No está lejos, y hay que coger un camino que sale de lado izquierdo de la roca.

Se suele subir muy temprano para ver amanecer desde la cima. Pero muy temprano, es sobre las 5 de la mañana. Nosotros no madrugamos tanto, ya que nos reservábamos para la hazaña que íbamos a hacer a los pocos días, así que preferimos dormir más, y no ver amanecer.

Antes de empezar la subida, puedes ver el edificio del templo blanco cerca de la entrada principal, que se construyó en la década de 1930, pero alberga en su interior una cueva que data de hace miles de años. El templo tiene objetos en su interior que reflejan influencias budistas, hindúes e incluso occidentales.

La subida ya que es un lugar sagrado, tienes que ir con las piernas tapadas, aunque solo las mujeres. No tiene mucha dificultad, y no se tarda mucho. Vas por unas escaleras, que no están en muy buen estado, rodeado de árboles. Esta subida tiene escalones irregulares muy empinados y en algunas ocasiones escaleras que no están claramente definidas.

Cuando llegas arriba, se encuentra un Buda recostado, de ladrillos.

Esta imagen de Buda reclinado se encuentra en una cueva poco profunda y mide 12,5 metros de largo. Esta estatua fue en un momento la estatua de ladrillo más grande de Buda del mundo. La cabeza y el torso de la estatua fueron destruidos por los cazadores de tesoros en la década de 1960 y han sido reconstruidos.

Aunque esta montaña no se ha hecho tan famosa por este pequeño santuario que hay en la cima, sino porque cuando parece que ya has subido arriba, hay un pequeño camino, que va a dar a unas piedras. Si subes estas piedras, un poco complicado, pero nada del otro mundo, llegarás a una gran piedra en la cima del todo, donde tendrás una vista espectacular de la roca de Sigiriya. Desde aquí podrás apreciar toda la belleza de Sigiriya, a vista de pájaro, como si la vieras desde un globo. Por ello nos parece una visita casi imprescindible.

IMPORTANTE: Si visitas Sigiriya, nosotros recomendamos subir a las dos piedras. Sigiriya Rock y Pidurangala. Las dos te darán una visión perfecta de lo que fue este lugar.

Estuvimos un buen rato en la cima, contemplando el paisaje, a pesar que como el día anterior en la cima de Sigiriya, soplaba un viento fortísimo, que a veces era hasta molesto. Así todo, no podíamos marchar de este lugar, ya que el paisaje, podía más que el viento.

Bajamos de Pidurangala, y nos fuimos directos al hotel a por las mochilas, para continuar nuestro viaje. Pero antes de llegar a nuestro hotel, por un camino todo recto que cogimos enfrente de la entrada a Sigiriya Rock, nos encontramos con Sigiriya Temple. Y como no, paramos para entrar y visitarlo. Y es que nos gustan tanto los templos budistas que vemos todos los que podemos y no nos cansamos.

El Templo tiene un enorme Buda rodeado de numerosas figuras a su alrededor, con una Pagoda al final del recinto. Lo terminamos de ver y corriendo para el hotel, ya que nos estamos entreteniendo más de la cuenta.

Salimos a la carretera principal. Y poco antes de llegar a nuestro hotel, vemos una Stupa que parece haber sido importante en su época. Y es que por mucha prisa que tengamos, no hacemos más que ver cosas para parar. La Ramakele Stupa fue construida en el Siglo V D.C. Las reliquias que albergaba esta Stupa fueron robadas por cazadores de tesoros. Pero se cree que tenía importantes reliquias debido a que la cámara de dichas reliquias fue construida de manera única.

Como visitar el Templo de Aukana

Ya con el equipaje, vamos a buscar un tuk tuk que nos llevaría hasta Aukana, que se encuentra a unos 50 Kilómetros. No es que sea difícil encontrar un tuk tuk, pero intentamos buscar a algún conductor que tenga cara de honrado, ya que se va a quedar con el equipaje, mientras entramos a los templos que visitaremos hoy. Encontramos a un señor, algo mayor, con cara de buena persona, que nos deja todo el trayecto, que va a durar desde las 12 de la mañana hasta las 6 de la tarde por 4000 rupias. El conductor desde un principio vimos que no nos habíamos equivocado eligiéndolo, ya que se le veía que intentaba esmerarse para que estuviéramos a gusto. Nos paraba en todos los sitios que le parecían interesantes para hacer fotografías. Nos paró en arrozales donde había gente trabajando recogiendo el arroz, incluso nos enseño el arroz, cogiéndolo directamente de la tierra, y como queda cuando se pela, nos paró en un lago, etc.

Y como en todos los trayectos que hacemos, vamos contemplando el ir y venir de la gente. Sobre todo en bicicleta, que es como se mueven la mayoría de la gente, en distancias cortas.

También tenemos que decir que no hemos tenido queja de ningún tuk tuk de los que montamos, todos se portaron muy bien con nosotros. Creemos que todavía en Sri Lanka la gente no está maleada como en otros lugares turísticos, y todavía son bastante honrados.

Llegamos a Aukana, y el conductor tuvo que preguntar unas cuantas veces por el Buda que queríamos ver, pero al fin lo encontramos. El Buda de Aukana, que es una escultura que tiene una altura de más de 12 metros. Fue tallada en una gran roca de granito durante el siglo V. La figura representa a Buda de cuerpo entero, con el manto ceñido estrechamente, profusamente tallado. Fue construida durante el reinado de Dhatusena. La leyenda cuenta que fue el resultado de una competición entre un maestro y su alumno. La estatua de Aukana es uno de los mejores ejemplos de esculturas esculpidas en la antigua Sri Lanka. Constituye una atracción turística popular del país.

Venir hasta aquí, no sabemos si recomendarlo o no. A nosotros si nos pareció interesante desplazarnos hasta aquí, aunque pensamos que a mucha gente le puede parecer un Buda más.  Las normas para visitarlo, son las típicas de Sri Lanka; taparte las piernas (solo mujeres), descalzos, y no fotografiarse con el Buda dándole la espalda. Solo estábamos nosotros visitándolo, no es algo de lo más visitado de Sri Lanka, aunque a nosotros si nos gustó. Bueno, nosotros con el guarda de seguridad, que nos estuvo haciendo unas fotos a los dos juntos. Se nos ofreció a hacernos las fotos, y que íbamos a hacer. Lo que hemos repetido, que nos está pareciendo la gente formidable.

Salimos del recinto y en el parking que habíamos dejado a nuestro tuk tuk, que solo estaba él, ahora no está ni él. Está vacío. Cara de circunstancia, el tuk tuk en el que se encontraban nuestras mochilas a desaparecido. Menos mal que cogimos a uno que tenía cara de honrado. Tenemos que decir, no sé si es porque somos muy confiados, o porque pensamos que Sri Lanka es un país muy seguro, que lejos de ponernos nerviosos, nos dijimos, ¿Dónde habrá ido este?. También tenemos que añadir, que cuando hacemos algo así, lo primero que hacemos es tomar una foto de la matricula, que aunque seamos confiados, tomamos ciertas precauciones. El caso es que un señor de un puesto, nos llama, y nos dice que esperemos allí, que ha ido a comprar tabaco. Al momento volvió, y a proseguir el viaje.

Los trayectos en tuk tuk por la carretera los seguimos viendo super peligrosos, con adelantamientos suicidas, y los autobuses adelantándonos que casi nos rozaban. Ahora tenemos que ir a Dambulla para ver unos templos y allí coger un bus. Al llegar a Dambulla lo primero que hacemos es visitar las Cuevas que es el atractivo más fuerte que hay.

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Nos deja el tuk tuk en un parking donde se saca la entrada, y accedes al recinto. Hay que subir unas escaleras por un paseo de frondosos árboles. Todo el recorrido está lleno de monísimos monos.

Pudimos ver, desde peleas entre los monos, que llegaban a asustar. Diez o doce monos pegándose como si se tratara de una pelea callejera, o algunos monos más pacíficos y bastante curiosos.

El Templo de la Cueva de Dambulla, también conocido como el Templo de Oro de Dambulla, es un lugar Patrimonio de la Humanidad (1991). Es un complejo de cuevas con templos en su interior, es el más grande y mejor conservado de Sri Lanka. La roca sobresale con una altura de 160 m sobre los llanos circundantes. Hay más de 80 cuevas documentadas en los alrededores. La principal atracción son 5 cuevas, que contienen estatuas y pinturas.

Estas pinturas y estatuas están relacionadas con Buda y su vida. Hay un total de 153 estatuas de Buda, 3 estatuas de reyes srilanqueses y 4 estatuas de dioses y diosas. Las últimas 4 son estatuas de dioses hinduistas, Dios Visnú y Dios Ganesha. Los murales, cubren un área de 2100 metros cuadrados. Las pinturas sobre las paredes de las cuevas incluyen la tentación de Buda por el demonio Mara y el primer sermón de Buda.

Los habitantes del Sri Lanka prehistórico vivieron en estas cuevas antes de la llegada del budismo a la isla, pues hay sitios de entierros con esqueletos humanos del año 700 a. C., de hace unos 2700 años, que ha sido desenterrados en esta área de Ibbankatuwa cerca de las cuevas de Dambulla.

Hay cinco cuevas importantes en Las Cuevas de Dambulla

La primera cueva, el “Templo del Rey de los Dioses”, presenta una Buda reclinado de 15 m de longitud labrada en la roca. Ha sido reparada incontables veces en el curso de su historia, y probablemente recibió su última capa de pintura en el siglo XX. A los pies del Buda se puede ver a Ananda, el alumno favorito de Buda, y su fiel discípulo. A su cabeza, en un pequeño santuario que suele estar cerrado, se encuentra Visnú, que se dice que usó sus poderes divinos para crear las cuevas.

La segunda cueva, la de los grandes reyes (Maha Raja Viharaya), es la más grande. 52 metros de ancho, 23 de fondo y 7 de altura, en los que encontraremos 50 estatuas de Buda en su posición favorita, en postura de loto. Aquí las pinturas son totalmente diferentes, con representaciones de la vida de Buda y eventos importantes en la historia de Sri Lanka. Sin duda un lugar sobrecogedor.

Hay también una dagoba y un manantial que a través de una grieta en el techo, gotea agua constantemente (incluso en época de sequía). Se dice que esta agua tiene poderes curativos; la misma es usada en los ritos sagrados. Distintivas pinturas al temple en el techo de la cueva que se remontan al siglo XVIII representan escenas de la vida de Buda.

La tercera cueva, el Gran nuevo Monasterio (Maha Aluth Viharaya) es mucho más íntima gracias a su reducido tamaño, lo que no es impedimento para las 50 pequeñas estatuas de Buda que alberga la cavidad. Aquí lo llamativo es el techo, con cientos de budas pintados en una sucesión infinita. Cunado la visitamos, estaban restaurando la sala, y había un andamio en medio de la sala, que la afeaba un poco.

La cuarta cueva tiene un Buda en el centro que está sentado bajo un makara torana, con las manos en posición meditativa formando un cuenco.

La pequeña dagoba del centro fue reventada por algunos ladrones que pensaron que contenía joyas de la reina Somawathie.

Cueva V Devana Alut Viharaya. Esta cueva más reciente se usó en otro tiempo como almacén, pero ahora se llama Segundo Templo Nuevo. Contiene un Buda reclinado, también están presentes deidades hindúes como Kataragama y Visnú.

Nos ha parecido algo realmente excepcional. Como se puede hacer en una montaña rocosa unas Cuevas (hasta aquí no es tan excepcional). Pero luego en esas cuevas han tallado la roca para dejar las imágenes de Buda y de todo el templo. Algunas veces nos quedamos perplejos al admirar cosas como esta, que nos parecen imposible de hacer en aquella época, y como tenían tanta creatividad para hacerlas. Esta visita a las cuevas es algo imprescindible en la visita de Sri Lanka.

A continuación visitamos el Templo de Oro de Dambulla. Es un templo Budista con una pagoda y una gran imagen de Buda, con una atractiva entrada al templo, con la imagen de la boca y las garras de un dragón.

Desde aquí, si tienes tiempo, puedes subir hasta las cuevas andando. Y así visitarlas tras un bonito paisaje. Nosotros no tuvimos tiempo, y fuimos hasta las cuevas en tuk tuk.

Aquí se encuentra un monasterio para la enseñanza de niños. Casi no nos da tiempo a verlo detalladamente, ya que casi son las 6 de la tarde, está anocheciendo y tenemos que coger el bus a Kandy.

Y ya para finalizar nuestro servicio con el tuk tuk, nos lleva a la estación de Dambulla para coger el bus. En la entrada a la estación nos para, y cuando vamos a coger las mochilas, el conductor nos dice que todavía no. Que espera con nosotros y nos dice el autobús que es, que en 10 ó 20 minutos como mucho pasará por allí y no se va ni a meter a la estación. Esto ya nos pareció un detalle que incluso nos daba cosa, pero el señor se le veía que lo hacía agradablemente. En unos diez minutos para un bus y nos dice que es el nuestro. Metemos las mochilas en un maletero detrás del bus, y nos despedimos del señor del tuk tuk que ha sido tan amable con nosotros. Nos vamos a montar por la puerta de atrás , y vemos que no está lleno, está muy lleno, hay gente hasta en las escaleras para subir. ¿Dónde nos vamos a meter nosotros?. De repente, llega el revisor y da unas voces a la gente que había dentro para que se junten más y hagan algo más de hueco. No consigue mucho, ya que van tan apretados que es imposible hacer más hueco. El revisor empuja un poco a la gente que está más afuera y conseguimos subir algún peldaño de las escaleras. Las puertas, por supuesto no se pueden cerrar, ya que hay un chico en el último peldaño, luego estamos nosotros y otras tres o cuatro personas más en las escaleras. Agarrados donde pudimos empezamos nuestro trayecto de unas dos horas hasta Kandy, en un autobús, que podría haber más de 300 personas. Eso si con música bollywoodiense, como si de una película se tratara. Hemos viajado por muchísimos países, montado en multitud de autobuses, llenos, abarrotados, pero como este, nunca lo habíamos visto antes. El siguiente problema viene cuando alguien quiere bajarse, empieza a empujar para salir, la gente se te echa encima para dejar pasar, e incluso tienes que volver a salir del bus, y luego al montarte de nuevo, otra vez buscarte un hueco. Llega un momento, que ya no puedes agarrarte más, que te duelen los brazos de estar colgado, pero no te puedes soltar, porque te caes. Un viaje, que no podemos decir que fue del todo bueno, pero nadie ha dicho que el viajar sea cosa fácil.

Sobre las ocho llegamos a Kandy, cansados de todo el día, sobre todo del trayecto de bus. Cogemos un tuk tuk para ir a nuestro hotel. Nuestro hotel Highest View, se encuentra en la ladera de una montaña, donde hay bastantes hoteles. El hotel es bastante aceptable, bastante nuevo, y el precio corresponde con él. El desayuno que está incluido está muy bien, muy abundante y bastante bueno.

Y el chico que lleva el hotel, es bastante simpático. Nos comenta que tenemos una pizzería en frente, un poco más abajo un restaurante económico de comida tradicional, y otro un poco más arriba, con más variedad pero más caro. Decidimos salir a cenar, y nos vamos al más tradicional, que también es más económico. La cena estuvo muy bien. Nos arriesgamos a pedir otra vez koththu, que lo habíamos pedido el primer día, y lo tuvimos que dejar porque no nos gustó nada. Pero le volvimos a dar otra oportunidad a este plato tan típico de Sri Lanka, y estaba delicioso. Unos noddles, el Koththu, y dos batidos por unas 1200 rupias, que vienen siendo unos 7€.

No es el país más económico de Asia para volar, pero si buscas con antelación, puedes coger los billetes por algo más de 600 €, que no está nada mal.

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La moneda oficial en Sri Lanka es la Rupia de Sri Lanka. Mil Rupias equivalen más o menos a 5 €.

El idioma oficial en Sri Lanka es el l cingalés y el tamil . Sin embargo existe un importante segmento de la población que habla Inglés, sobre todo las personas que trabajan en el sector turístico, y en la Capital.