Como visitar el Glaciar Briksdal
Día 3 del Viaje a Noruega: Ruta por los lagos de Noruega
Hoy tenemos una ruta de unas 5 horas en coche. No es mucha distancia, pero aquí hacer kilómetros lleva tiempo. Aunque parezcan muchas horas, se hacen bien, porque es todo muy ameno y vas muy entretenido. Nos despertamos como es habitual, temprano. Desayunamos en nuestra cabañita del Hotel Westeras. Un lujo tener cocina dentro de la habitación. Y comenzamos este intenso día.
Ha estado lloviendo toda la noche, con tormenta incluida. Esperemos que el día nos deje hacer todo lo que tenemos organizado. Cuando salimos del hotel, todavía llueve un poco, pero sobre todo hace un viento que no puedes ni andar.
Comenzamos el día con una carretera de montaña, con mucho desnivel y muchas curvas. Nos vamos acercando a unas montañas, con nieve en la cumbre. El paisaje es precioso. Y no nos podemos resistir a parar varias veces. Estamos ascendiendo y la temperatura ha bajado y el aire sigue. Llegamos al Lago Djupevatn. Apenas llueve, pero hace mucho frío. Pero el paisaje es espectacular. El lago rodeado de montañas y alguna casita de madera para acompañar la postal.
Llegamos a un desvío para llegar a un mirador, el Geiranger Skywalk. Otro mirador para ver Geiranger con su fiordo. Este moderno mirador, tiene una barandilla de cristal, lo que parecerá que estás suspendido, a unos 500 metros del suelo. Hemos visto Geiranger desde todos los lados y nos sigue pareciendo un sitio realmente increíble. Cuando vamos a coger el desvío, vemos que hay una barrera bajada. Vemos un cartel que pone abierto de 10:00 a 16:00. Y que puede ser cerrada por inclemencias del tiempo. Decidimos no esperar, dado que son las 8 de la mañana y vamos a perder mucho tiempo. Así, que continuamos con nuestro camino.
La carretera pasa a través de unas impresionantes montañas a cada lado. Comienzan a aparecer por todos los lados cascadas pequeñitas que bajan de la montaña o ríos que acompañan la carretera. De vez en cuando alguna típica casa Noruega, que no podemos resistir a parar y fotografiarlas.
Tomamos un desvío para ir al Lago Langvatnet. Se llega por una carretera todavía más escabrosa que por donde veníamos. En muchos tramos no entran dos vehículos. Pero merece la pena llegar hasta el lago. Los 10 kilómetros de trayecto que te llevarán hasta el lago, está lleno de cascadas, rápidos de agua, grietas en la montaña y un paisaje que no pensábamos encontrar en Noruega.
Cuando llegamos a este pequeño lago, el escenario es fascinante. El color del agua es azulado, rodeado de montañas rocosas, con algo de vegetación con tonos ocres (suponemos que es del otoño). El único inconveniente ha sido el tiempo. Mucho frío, muchísimo aire y algo de lluvia. Pero nos ha merecido la pena ver este precioso Lago.
Llegamos a Stryn lloviendo. No vimos nada que mereciera la pena para parar, con este día. Así, que seguimos nuestro camino. No sin antes, repostar el coche. Vamos a una gasolinera, un poco expectantes de cómo serán. Y no tiene ningún misterio. Es un autoservicio, que tiene una máquina con una pantalla. Puedes seleccionar incluso el idioma en español. Introduces la tarjeta, el tipo de gasolina y a repostar.
Nos vamos a ver un glaciar. Para ello continuamos nuestro camino hacia el sur. Rodeamos un entrante del Mar, de los muchos que tiene Noruega. Y queremos parar cada 100 metros. Además, el sol, sale tímidamente y nos deja una luz buenísima para hacer fotos.
Todo el camino es una pasada. Nos está encantando este viaje. Incluso más de lo que pensábamos. Solo con ir por la carretera, vas viendo continuamente paisajes y escenarios preciosos.
Llegamos al Lago Oldevatnet que se encuentra a los pies del glaciar que vamos a visitar. Tiene un color azulado y se puede ver con el Glaciar Briksdal al fondo. No nos cansamos de hacer fotos y eso que salir del coche con el frío que hace, no es agradable.
El Glaciar Briksdal es uno de los más importantes y turísticos de Noruega. Sobre todo, por su accesibilidad. Y es visitado por una gran cantidad de turistas. Desde su base de la montaña, puedes hacer algún trekking que te llevará a sus pies. A nosotros, nos bastó con verle de lejos.
Ahora nos toca conducir unas dos horas, hasta el siguiente destino. Que será, la Iglesia de madera de Kaupanger. No es un lugar muy visitado, pero a nosotros nos queda de camino y no vamos a dejar escapar la oportunidad de ver otra bonita iglesia.
Desde aquí, tenemos que coger un Ferry. Con el AUTOPASS, que llevamos en el coche de alquiler es muy cómodo. Llegar, esperar en la cola con los demás coches y cuando llegue el ferry montar. En pocos minutos ya habrás llegado al otro lado.
Y, para terminar, vamos a nuestro último destino. Otra Iglesia, pero ésta más famosa. La Iglesia de Borgund. Una antigua Iglesia, que, según la antigüedad de las maderas, se debió construir sobre 1200. Y forma parte de las 30 stavkirke o iglesias de madera medievales, que posee Noruega. En concreto esta Iglesia, ha sido la mejor conservada.
Horario y Precio de La Iglesia de Borgund
- Precios: 110 NOK
- Horarios: Su horario es de 9:30 a 17:30
Y después de este gran día, nos vamos a nuestro Hotel Lærdal Ferie- og Fritidspark. Un hotel sencillo, pero que cumple con todas nuestras necesidades. Es una amplia habitación, con dos sillones y una mesa, donde poder pasar la noche a un precio más que bueno.






















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