Que ver en Esuatini, la antigua Suazilandia
Día 8 del Viaje a Sudáfrica: Consejos para visitar Esuatini
Llegó el momento de abandonar el mítico parque Kruger. Han sido unos días que no olvidaremos. Pero es hora de comenzar otra aventura. Iremos a un pequeño país dentro de Sudáfrica. Antes de las 6 de la mañana estamos llenando de combustible nuestro vehículo. La gasolinera del campamento abre muy pronto para que resposten los tours que salen temprano. Y como todos los días salimos cuando abren la barrera del campamento. No vemos nada. Aunque, ya contábamos con ello. La vegetación está muy alta y consideramos que es difícil de encontrar animales en estas condiciones. A 12 kilómetros tenemos la puerta Malelane. Teníamos intención de quedarnos un poco para buscar animales, pero como creemos que no vamos a tener suerte, marchamos rumbo a Esuatini. Nos despedimos del parque Kruger con otro precioso amanecer.
RUMBO A ESUATINI
Tenemos unas 3 horas de trayecto. Pese a lo temprano que es, hay muchos coches. También hay mucha gente por la carretera. Se nota que van a trabajar y muchos niños que van al colegio. Sobre las 8 de la mañana estamos en la frontera. Estamos un poco intranquilos por cruzar la frontera con el coche de alquiler. Pero nos resultó muy fácil.
COMO PASAR LA FRONTERA DE SUDÁFRICA A ESUATINI
Lo primero que te vas a encontrar es la salida de Sudáfrica. A mano derecha hay un edificio, donde te pedirán el pasaporte y listo. Luego montas en el coche y pasas a Esuatini. A mano izquierda tienes un carril para camiones y otro para coches. Aparcas y entras al edificio de inmigración. Te pedirán el pasaporte para sellarlo. Nos pidieron las llaves del coche, para ver en el llavero los datos del vehículo. También nos preguntaron que donde íbamos. Nos cobraron 100 ZAR. Nos dieron el resguardo del cobro que nos lo graparon a un papel y otro papel que tenemos que entregar luego. A continuación, montas en el coche y pasas la barrera. Te hacen bajar del coche para que les enseñes el maletero y te pedirán el papel que te han dado anteriormente y que se van a quedar con él. Los trámites son sencillos y es bastante rápido.
ENTRADA A ESUATINI
Esuatini es un pequeño país que se encuentra metido en el Sureste de Sudáfrica. Un área que luchó por preservar su identidad y consiguió independizarse. Antiguamente llamada Suazilandia. Un país que quiere modernizarse, pero conservando sus tradiciones y raíces.
Si has comprado una tarjeta SIM con datos en Sudáfrica, cuando llegas a Esuatini, no te valdrá. Tendrás que navegar con las Wifis de los hoteles. También debes saber que Eusatini tiene una moneda diferente. Pero en las zonas turísticas se puede pagar con moneda sudafricana.
EL CAMPAMENTO NDLOVU CAMP EN ESUATINI
Entramos en Esuatini. Las carreteras están bastante bien. Nos da la impresión que todo está mejor que en Sudáfrica. Pero puede ser solo una impresión. Sobre las 9:30 llegamos al campamento Ndlovu Camp, que se encuentra dentro del Parque Hlane Royal National Park. Este parque es famoso por sus leones y sobre todo por sus rinocerontes. Entramos al parque, donde nos piden la Wild Card. Si tienes la tarjeta no deberás pagar la entrada. En un kilómetro se encuentra el campamento. Cuando llegas al campamento hay una barrera que deberás abrir y volver a dejarla cerrada.
El Ndlovu Camp tiene una laguna justo en frente donde podrás ver rinocerontes con toda probabilidad. Hasta las 14:00 no podemos hacer el check in, por lo que vamos a dar una vuelta con el coche. Cogemos un camino que va al norte del parque en línea recta. Los caminos no están muy bien, en comparación con los de Kruger. Y si dejas el camino principal hay algún camino muy malo, donde vas a rayar el coche con las ramas, porque son demasiado estrechos. Y lo peor que no hay nada de animales. Es zona de matorral muy alto y espeso y es prácticamente ver nada fuera del camino.
Cuando volvemos nos metemos por un camino a la derecha. El terreno es más abierto y vemos algunos animales como jirafas, pumbas o impalas. Hay alguna puerta por el camino. Si está con candado, no podrás entrar. Si está abierta, puedes pasar, pero la tienes que volver a dejar cerrada. No hay ni rastro de rinocerontes. Y el recorrido tampoco nos pareció muy bonito.
VIENDO RINOCERONTES EN EL PARQUE HLANE ROYAL NATIONAL
Regresamos al campamento por el lado contrario que salimos. Por el lado de las cabañas. Antes de la barrera del campamento, hay otra barrera. Deducimos que aquí, entre estas dos barreras, se encuentran los rinocerontes. Nos metemos por un camino y al momento vemos unos cuantos a los lejos. Nos acercamos y hay uno jugando en un charco. Se lo estaba pasando en grande. Después de un rato se va con otro que también estaba todo mojado.
Al lado, hay otros dos tumbados al sol. Se les ve que tienen barro hasta en las orejas. Es impresionante tener delante y tan cerca estos animales.
Volvemos a recepción y vemos tres rinocerontes en la charca. Vamos a fotografiarlos. No nos cansamos de ver estos animales. Los tenemos bastante cerca, separados por una pequeña valla.
Vamos a hacer el check in. También contratamos el tour para el día siguiente. Nos pregunta que si al amanecer o al atardecer. La preguntamos a la chica, que cual es mejor. Nos dice que el de por la mañana temprano. Así que, no lo dudamos. Nos cobra 520 ZAR por persona. Si quieres saber lo que vimos en ese tour, pincha aquí.
CABAÑAS TÍPICAS SIN LUZ NI INTERNET
Nuestra cabaña es muy auténtica. La típica cabaña redonda africana. Hay mucho espacio entre unas y otras, por lo que tienes intimidad. Y por dentro es preciosa. Con una mosquitera para las camas, y decorada con mucho gusto. Es muy grande. Nos ha encantado este campamento y no nos pareció nada caro. Campamento Ndlovu Camp
En las cabañas no hay Wifi. Solo en la zona de restaurante. Tampoco tiene electricidad. Tiene un candil y unas velas.
Al momento de entrar en la habitación, llaman a la puerta, y es una chica con un gran termo de agua caliente. En la habitación tenemos tés y nos trae el agua para poder tomarlo.
Por la tarde vamos a contemplar la puesta de sol sentados frente a la laguna. Hay varios rinocerontes alrededor de la charca. No se puede tener mejores vistas.
Por la noche en la habitación el candil de aceite y una vela nos iluminan la habitación. Es la mejor manera de desconectar con todo. Los antílopes alrededor de nuestra cabaña es el único ruido que hay.
Sobre las 19:30 oímos a lo lejos unos tambores. Suponemos que donde el bar hay algún espectáculo. Vamos para allá. Hay una fogata y alrededor de ella, un grupo de danzas típicas del país, cantan y bailan durante 20 minutos aproximadamente. No podemos terminar mejor el día.





















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