Guía completa para visitar el parque de los elefantes ADDO
Día 20 del Viaje a Sudáfrica: ¿Merece la pena visitar el parque ADDO en Sudáfrica?
Nos despertamos en nuestro hotel Lavender Loft con el sonido del fuerte viento. Lleva toda la noche con un fuerte vendaval que asustaba un poco. Desde nuestra terraza, podemos ver algún contenedor en la calle tirado por el aire. Está amaneciendo y ya estamos listos para iniciar un nuevo día. Tenemos hora y media hasta nuestro destino, el parque nacional ADDO. Este será nuestro último parque de este viaje. Por lo que tenemos los mejores deseos de ver animales.
Este parque se encuentra muy cerca de Port Elizabeth. A su paso nos encontramos muchísimo tráfico en todas las entradas a la ciudad. Son las 8 de la mañana y la gente irá a trabajar. Nos dirigimos hacia la puerta Matyholwenl, que es la que se encuentra al sur del parque, más cerca de Port Elizabeth. Vamos a recepción a sacar las entradas. Debes de rellenar una hoja de ingreso con tus datos personales, pasaporte, teléfono, matrícula del vehículo y dirección. Con esa hoja vas a la caja y te sacan el ticket. Nosotros al tener la Wild Card no tenemos que pagar nada. Y ya te dan un mapa con los tickets de entada y salida. Si quieres salir del parque a medio día como fue nuestro caso, debes de comunicarlo a la salida y así no se quedan con el ticket de salida. En la barrera nos piden el ticket y el carnet de conducir. Nunca nos habían pedido el carnet de conducir en Sudáfrica.
QUE ANIMALES VER EN EL PARQUE ADDO
El parque Addo es el tercer parque más grande de Sudáfrica. Alberga los cinco grandes (búfalo, elefante, león, leopardo y rinoceronte). Aunque la fama en este parque se la llevan los elefantes. Hay más de 300 elefantes, por lo que es el animal estrella del parque y el que más vas a poder ver. En 1931 cuando fue declarado santuario solo quedaban 16 ejemplares en la zona. Este parque también posee una gran variedad de flora, con más de 500 especies de plantas. Nada más entrar al parque ya vemos nuestros primeros animales. Son alcéfalos rojos, una especie de antílope africano que no habíamos visto ninguno en este viaje.
Seguimos nuestro camino, con las indicaciones que nos ha dado el dueño de nuestro alojamiento hotel Lavender Loft, y nos vamos para la charca o waterhole Ngulube. Los caminos son bastante malos. Creemos que pueden ser los peores caminos que hemos transitado por Sudáfrica. Y zonas que está muy mal, con unos enormes baches. No es que necesites un 4×4, peri si recomendable un SUV un poco alto. Nosotros llevamos un Volkswagen T-Roc y no es que vayamos mal. Pero tienes que ir con precaución de no meterte en algún agujero.
Llegamos a la charca Ngulube y vemos nuestro primer elefante. Es una charca que, en esta época del año, tiene muy poca agua. Nosotros casi no podemos ver si hay agua o no. A lo lejos, vemos bajar de una colina una manada de elefantes corriendo. Van todos a la charca a beber.
Un poco más adelante, vemos un águila en una rama, que le cuesta mantenerse en ella por el fuerte viento que hace. Llegamos a la charca Marion Baree y vemos otra manada de elefantes. Es una charca que tiene menos agua que la anterior. Pero los elefantes, arrebañan la poca agua que hay.
Junto a la anterior charca hay un área de descanso. Un lugar donde tendrás un baño y un área para poder hacer barbacoas y poder comer. Esta área está vallada y para su acceso deberás apretar un botón para que la puerta se abra y puedas acceder.
MEJORES CHARCAS EN EL PARQUE ADDO
Vamos de charca en charca. Nos parece la mejor estrategia para localizar animales. Antes de llegar a la charca Hapoor Dam vemos corretear por el prado un animalillo. Se trata de una suricata, una especie de mamífero carnívoro. Es muy simpática, porque va corriendo y de repente se pone de pies y te mira.
En la charca Hapoor Dam no hay nada y no tiene pinta que venga nadie, así que seguimos nuestro camino. Ahora toca ir al mirador Kadouw Lookout. Se trata de un alto, donde tienes un gran panorama del parque. Hay un banco, por si quieres salir a contemplar el paisaje. También hay un cartel de cuidado con los leones.
Nos quedan dos charcas por visitar hoy por la mañana. Vamos a la charca Rooidam y podemos disfrutar muy bien de una manada de cebras. Estamos un buen rato viéndolas. No estamos viendo muchos animales, pero sí que estamos muy entretenidos.
Al volver de esta charca, pasamos por la de Gwarrie Pan. Hay un elefante solitario, donde también estamos un buen rato observándolo, porque no para de un lado a otro.
Es medio día y no estamos viendo muchos animales. Por lo que decidimos ir a comer y luego volver. Vamos al campamento que hay en la entrada principal, el Addo Main. Hay un restaurante que no está mal y tiene buenos precios. Comimos una ensalada de ternera y unos filetes de solomillo, con dos cervezas por 400 ZAR. Tenemos que decir que los precios de la carta, vienen sin impuesto, algo que siempre nos enfada.
UN HOTEL EN MEDIO DE UNA PLANTACIÓN DE NARANJAS
El hotel de hoy se encuentra a 10 minutos de esta entrada al parque. Por lo que decidimos ir ahora a hacer el check in y luego volver despreocupados. El Hotel Addo Dung Beetle Guest Farm se encuentra en mitad de unas plantaciones de naranjas. Es un hotel muy sencillo, pero auténtico. Es una cabañita de madera con techo de paja. La habitación es muy coqueta, no es grande, pero tiene cierto encanto. Tiene un porche con una mesa con sillas y una pequeña cocina. Lo que menos nos gustó es que la ducha y el baño están en el exterior, a la intemperie, solo cerrado con unos palos de madera. Y aunque es solo para nosotros, lo hubiéramos preferido dentro. Reconocemos que puede resultar muy auténtico y adentrarte más al contacto de la naturaleza, pero nos hubiera gustado de otra manera.
Volvemos al parque, a ver si por la tarde tenemos algo más de suerte. Según entramos, nos encontramos con unas cuantas cebras, que se dejan fotografiar bastante bien.
Vemos una familia de Kudús. El kudú es un enorme antílope que viven en grupos. Vemos el macho que tiene una gran cornamenta.
Vamos a las charcas Rooidam y Gwarrie Pan. Pensamos que estarían repletas de animales a estas horas. Y están vacías, tan solo hay un pumba corriendo por una de ellas. En la otra nos entretenemos un poco viendo unos patos pescar en el agua.
Desistimos, y nos vamos para la salida. En nuestro camino, vemos una manada de elefantes. Aparcamos, para verlos. Están cerca, pero con cierta distancia. De repente, se juntan todos y nos miran. Empiezan a venir hacia nosotros a ritmo rápido. Nos quedamos sin aliento. Cuando llegan a nuestro coche, unos pasan por delante y otros por detrás, pero muy, que muy cerca. Ufff, se nos ha puesto la piel de punta. Hasta hemos dejado de grabar.
Después de nuestro encuentro con los elefantes, nos vamos al Hotel Addo Dung Beetle Guest Farm, donde prepararemos algo de cenar y a descansar.


























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