Del Campamento Lower Sabie a Berg en Dal.
Día 7 del Viaje a Sudáfrica: Quinto día en el Parque Kruger
Hoy es el último día completo que pasaremos en el Parque Kruger. Ppodemos decir que ha sido una experiencia maravillosa. Tampoco podemos negar que pensábamos ver más leones y solo vimos unos el día anterior. Como habíamos leído a todo el mundo que solía ser bastante sencillo o eso habíamos interpretado. Pero esto no empaña nuestra experiencia. El parque Kruger es mucho más que ver leones.
Salimos como siempre a las 6 de la mañana por la puerta. Vamos por la carretera H4-2 que todo el mundo dice que es muy posible ver leones. Vemos una hiena que no se deja fotografiar. Está en la carretera, pero cuando llegamos se va. También un Pumba nos hace lo mismo. Parece que no quieren ser fotografiados. Seguimos un buen rato sin rastro de otros animales. Nuestra intención es bajar hasta el Campamento Cocodrile Bridge. Cansados de ir por la carretera nos metemos en un camino que bastantes kilómetros más adelante vuelve a salir a la carretera. Pero tampoco tenemos fortuna. Apenas vemos nada de fauna.
CAMINO COCODRILE BRIDGE
Se nos hace un poco pesado el recorrido porque apenas vemos animales. Puede que también sea que llevamos unos cuantos días y lo llevamos peor. Llegamos a Cocodrile Bridge y el resultado creemos que es muy pobre. Aquí, cogemos un camino hacia Berg en Dal. En un puente pequeño vemos un gran lagarto.
Lo vemos todo bastante seco. Es mayo y acaba de terminar el verano. Recorremos bastantes kilómetros sin apenas ver nada. Por fin vemos una manada de elefantes. Llegamos a pensar que no iba a haber ningún animal por esta zona.
Un poco más adelante hay un coche parado. Nos ponemos a su altura y cuatro señores nos dicen que en el árbol hay dos pájaros grandes. Los buscamos y vemos que son dos búhos. Uno de ellos gira la cabeza 180º para posar en la foto. Al final siempre aparece algún animal que te alegra el día.
Poco más adelante vemos un pájaro carpintero. Aunque lo que estamos viendo no es para volverse locos, pero ya comenzamos a entretenernos más.
Salimos a la carretera H3. En vez de llegar al campamento por la carretera, nos metemos por un camino. El paisaje cambia totalmente. Hay montañas por todos los lados. Es un paisaje que no lo relacionamos con el Parque Kruger. Y nos metemos por unos caminos que están en bastante mal estado. Además, con continuas subidas y bajadas. Antes de llegar nos acercamos a la charca Matjulu Waterhole. Con todo tan seco, íbamos con la idea de no ver nada. Y nos llevamos una sorpresa. La charca es pequeñita. Pero todos los animales parecían estar aquí. No habíamos visto ningún animal en muchísimos kilómetros. Ocho o diez jirafas podía haber. Bastantes cebras y un par de búfalos. Unos monos jugando cerca y unos impalas que se unieron a la fiesta. Otro día que lo arreglamos.
LLEGAMOS AL CAMPAMENTO BERG EN DAL
Desde aquí, nos vamos a nuestro campamento por el peor camino del parque Kruger. Si vas con un coche normal deberás tener mucho cuidado, porque puedes dar en los bajos. Nosotros llevamos un SUV y en algunas zonas, hasta temblamos un poco.
Desde la entrada al campamento Berg en Dal, nos damos cuenta que es posible que nos hayamos equivocado en pensar que pudiera ser el peor campamento. Aparcamos en la recepción. La tienda es bastante grande. El restaurante se encuentra junto a la tienda y se le ve muy bien. Puede que demasiado bien, ya que nosotros preferimos que están un poco peor, pero que sean más económicos.
Pero lo que nos encantó es que tienen un paseo con bancos alrededor de una laguna. Echamos de menos en algunos campamentos algo así.
Otra cosa que nos gustó mucho, que el paseo continua bastante trozo alrededor del campamento. Donde hay algunas fichas que te explican la fauna que puedes encontrar. Estamos tranquilamente paseando por aquí, y de repente la valla electrificada comienza a chisporrotear. Vemos una serpiente verde danto botes en la valla. A debido de caer de un árbol y ha quedado enganchada a la valla. No podemos hacer nada, pero al rato en uno de los saltos que da, cae para el suelo. Se ha enseguida. Parece que no la hizo mucho daño.
A las 14:00 hacemos el check in, que es la misma hora que en todos los campamentos. Cuando vemos la cabaña que nos ha tocado, nos llevamos una grata sorpresa. No sabemos porque, pensábamos que iba a ser un campamento muy sencillo. Pero sin duda, ha sido el mejor de todos en el parque Kruger. La cabaña es de ladrillo, pero no pierde el encanto de Sudáfrica. Es muy grande por dentro. Tiene cocina con barra americana, con taburetes para comer. Tiene microondas y todo el utensilio necesario para cocinar. La habitación es enorme y el baño está muy bien.
Por fuera, tiene un porche muy grande. Las cabañas están muy separadas unas de otras, por lo que el campamento es enorme. La única pega es que no tiene Wifi y la cobertura que teníamos de 4G es bastante mala, sobre todo dentro de las cabañas. Tiene piscina y gasolinera.
Comemos algo y salimos a explorar los alrededores a ver si tenemos suerte. Sobre todo, pensamos en el rinoceronte, que es el lugar que mejor se ve del parque Kruger. Vamos por la carretera H4 hasta que calculamos el tiempo de vuelta. No vemos nada. La maleza está muy alta en la mayoría de los sitios y es difícil ver lo que hay detrás. Solo vemos unos elefantes, que no nos cansamos de ver y fotografiar.
Poco antes de llegar al campamento vemos un búfalo revolcándose en una charca de barro. Se lo estaba pasando en grande. Casi ha sido lo mejor del día.
No hemos tenido suerte, pero lo hemos pasado bien buscando animales. En el campamento está anocheciendo y vamos a ver si tenemos más suerte en la charca que hay detrás. No vemos ningún animal y nos parece raro, ya que está todo tan seco, que para tan pocas charcas que quedan con agua, no vaya nadie a beber a estas horas. Vemos unos elefantes que parece que se acercan, pero antes de llegar se van. Van con una cría muy pequeña.






















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