Que ver en el parque Hluhluwe
Día 10 del Viaje a Sudáfrica: Guía del parque Imfolozi en Sudáfrica
El campamento Hlane Royal abre las barreras de sus instalaciones a las 6 de la mañana. Nos ha encantado este lugar. Un sitio para relajarte rodeado de plena naturaleza y dormir junto a rinocerontes. También, un lugar para poder ver leones en un safari. A las 6 de la mañana estamos haciendo el check out. Todavía está la chica de recepción encendiendo los ordenadores. Queremos madrugar porque tenemos 3 horas de camino, hasta nuestro próximo destino en Sudáfrica.
Salimos a la carretera. Está amaneciendo. Apenas hay tráfico. Suponemos que es porque hoy es domingo. Tampoco hay gente. Por lo que se conduce bastante bien. La carretera principal es bastante buena. Lo malo son los camiones. Sobre todo, los que transportan caña de azúcar, que van llenos y se les cae la mitad de la mercancía por la carretera. La poca gente que anda por la carretera, recoge los trozos de caña de azúcar y la van comiendo.
COMO PASAR LA FRONTERA DE EUSATINI A SUDAFRICA
A las 2 horas aproximadamente llegamos a la frontera con Sudáfrica. Entramos por una barrera y un hombre de seguridad nos da un papel. Nos dirigimos al edificio de salida del país. Pasamos por tres ventanillas. La primera nos pide los pasaportes y nos preguntó que de donde veníamos. En la segunda ventanilla nos rellena el papel que nos dio el hombre de seguridad. Y en la tercera ventanilla nos sellaron el papel que nos habían rellenado y se lo quedó.
Salimos del país siguiendo las flechas. Entramos a Sudáfrica y tenemos que parar y bajar para que nos tomen la temperatura. Nos dan un papel a cada uno, que será para confirmar que no tienes fiebre. Vamos hacia el edificio de entrada al país. Enseñamos los pasaportes y entregamos el papel de la fiebre. Te preguntan dónde vas y listo. No tardamos nada. Tampoco había nadie al ser domingo temprano.
Ponemos rumbo al parque Hluhluwe – Imfolozi. A pocos kilómetros de la frontera vemos unas jirafas por la carretera. Paramos para hacer algunas fotos y también vemos unos pumbas. Como entramos en Sudáfrica. A ambos lados de la carretera se encuentra la reserva de Pongola. Una importante reserva de Sudáfrica. De los 5 grandes animales africanos, solo le falta el león. Hay vallas, pero no sabemos cómo han pasado las jirafas.
ENTRADA AL PARQUE HLUHLUWE
Sobre las diez estamos en la reserva del parque Hluhluwe – Imfolozi. El parque se divide en dos zonas con nombres diferentes. Uno está al noreste y es conocido por Hluhluwe. Y el otro se encuentra al suroeste y se llama Imfolozi. El día de hoy vamos a dedicarlo a Hluhluwe. Dejando para el día siguiente Imfolozi. Si quieres saber lo que vimos en el Parque Imfolozi al día siguiente, pincha aquí.
Se trata de la reserva más antigua de Sudáfrica. Este es el parque que, por sí solo, salvó a los rinocerontes de la extinción total cuando menos de 100 vagaban por el planeta en la década de 1960. La caza furtiva había alcanzado niveles alarmantes en Sudáfrica y las poblaciones de rinocerontes blancos menguaban rápidamente. Todas las poblaciones de rinocerontes blancos del sur del mundo tienen su origen genético en el Parque Hluhluwe iMfolozi. Este parque también alberga a los Cinco Grandes de África (ambas especies de rinoceronte, búfalo, león, leopardo y elefante). Una de las mejores reservas de caza para observar perros salvajes.
Por todo lo que habíamos leído de este parque, tenemos muchas expectativas. Aparcamos el coche en la entrada y vamos a recepción. La puerta de Hluhluwe se llama Memorial Gate. Si tienes la wild card no tendrás que pagar nada. Nos rellenan unos datos y nos dan un ticket de entrada. Entramos con el coche por la barrera y el hombre de seguridad comprueba el ticket de entrada y nos revisa el maletero y los asientos de atrás. Según entramos vemos muchas familias de pumbas. Algunos bastante grandes.
Circulamos unos kilómetros por la carretera y después nos metemos por un camino hacia la izquierda hacia el río. No vemos nada más, que más pumbas. El paisaje es muy montañoso y selvático. Nos parece precioso. Pero difícil para encontrar animales. Por lo menos estamos disfrutando del paisaje.
Volvemos a salir a la carretera y las esperanzas de ver muchos animales se van diluyendo. Aun así, seguimos nuestro camino, con ganas de ver cosas. Lo que sea. Porque nos parece precioso el lugar. Vemos unos búfalos en mitad de la carretera. Por lo menos uno de los cinco grandes hemos visto. Con tanta vegetación que hay, como no salgan a la carretera es casi imposible ver ningún animal.
Avanzamos y de repente a lo lejos hay un animal en mitad de la carretera. Se nos queda mirando y se va. Le vemos una larga cola y el cuerpo moteado. Nos damos cuenta que es un leopardo. Vamos hasta allí, pero el leopardo se ha ido. No lo volvemos a ver. Hemos tenido mucha suerte. Y verlo mejor en este parque es muy difícil. Nunca lo pensamos.
A los pocos kilómetros entramos al Siwasamikhosikazi Picnic. Un lugar donde puedes salir del vehículo. Hay mesas y puedes hacer una barbacoa. A escasos kilómetros acabamos de ver un leopardo. Suponemos que el riesgo esté más que medido y no haya peligro. Hay un mirador con vistas al río. Una zona muy bonita.
Desde aquí, damos la vuelta. Bastante contentos, porque acabamos de ver un leopardo. Como no lo esperábamos, nos ha hecho mucha ilusión. Volvemos por la carretera. No queremos meternos en más caminos, ya que hay algunos, en mal estado. Y no esperamos ver muchos más animales. Después del desvío al campamento Hilltop, en el cruce del Magangeni Loop, vemos que hay parados algunos coches de safaris. Hay otros búfalos y pensamos que están viéndolos. Paramos, porque siempre hacemos fotos a todo lo que vemos. Nos fijamos en la gente y solo hacen fotos a una parte de ellos. Nos parece raro. Movemos el coche y vemos unas cebras.
VIENDO RINOCERONTES EN EL PARQUE HLUHLUWE
Estando haciendo unas fotos a las cebras vemos algo que ni es una cebra, ni se parece a un búfalo. La hierba está muy alta y no somos capaces de ver bien. Pero después de un rato, vemos que hay dos rinocerontes negros. Esto ni lo habíamos soñado. Después de no haberlos visto en Kruger. Aquí, nunca lo hubiéramos imaginado.
Pero lo mejor vendría a pocos metros. Que hay cinco rinocerontes más. Estamos un buen rato contemplando estos preciosos animales. No paran de comer y casi no levantan la cabeza. Pero cuando lo hacen es todo un espectáculo, estar viendo algo semejante. Hay un momento que hasta se encaran dos ejemplares. Hasta que no se van, nosotros tampoco nos vamos.
NUESTRO HOTEL EN HLUHLUWE
Como cambia la historia. De pensar que no íbamos a ver ni un triste animal, a ver tres de los cinco grandes. La suerte te cambia en segundos. Y hoy hemos tenido mucha suerte. A ver si mañana tenemos la misma. Salimos del parque, no sin antes registrarnos el coche en la barrera.
A las 5 de la tarde estamos en nuestro Hotel The Wilds Guest House. Se encuentra en el pueblo Hluhluwe, a unos 16 kilómetros de la Memorial Gate. El pueblo de Hluhluwe es pequeñito. Apenas tiene un Spar y un Kfc. El hotel The Wilds Guest House es como un oasis en un desierto. Muy acogedor. Una habitación muy grande y con una decoración muy cuidada. Con un porche, que tiene una mesa para comer y unos butacones. Con muchos detalles, como pétalos de flores en la cama. También hay unas chocolatinas. Tiene un hervidor de agua y tés. Un frigorífico y un Tv con satélite. Nos pareció muy recomendable. La dueña muy agradable y amable.




















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