Egipto: Una semana descubriendo la cultura Egipcia

Esencias de Egipto y Abu Simbel

El viaje que hicimos a Egipto fue de los primeros viajes que realizamos. Fue anterior a la Primavera árabe, que a partir de entonces, un destino con muchísimo turismo, lamentablemente pasó a ser un destino apenas sin viajeros. Nuestro viaje duró tan solo ocho días, pero tiempo suficiente para poder adentrarte en la civilización egipcia. Desde entonces hemos viajado a muchísimos países, pero es difícil encontrar algún lugar que tenga tanta riqueza de restos arqueológicos, Templos, o una civilización tan asombrosa como la egipcia. En tan poco tiempo nos dio tiempo a visitar las Pirámides (uno de los más impresionantes monumentos a nivel mundial), Abu Simbel (un Templo inigualable) o navegar por el asombroso río Nilo.

Nosotros volamos desde Bilbao hasta Aswan. En aquella época, había tal cantidad de turismo, que desde España tenías bastantes opciones, no solo Madrid y Barcelona, que es lo más habitual. Ahora, el vuelo más habitual sería volar desde Madrid o Barcelona, hasta El Cairo.

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El trayecto dura algo menos de 6 horas aproximadamente. Nosotros tardamos algo más ya que cuando aterrizamos había una tormenta de arena y estuvimos dando vueltas antes de aterrizar. Y aquí empezaría nuestro viaje con un crucero por el Nilo.

Nuestro barco para el crucero fue Nile Crow III, con unas habitaciones aceptables en cuanto a espacio, con una piscina en la parte superior, que era imposible disfrutarla ya que el calor era insoportable.

Abú Simbel

Al día siguiente tenemos que visitar Abú Simbel, que se encuentra a unos 300 Kilómetros de nuestro barco. Aunque casi se puede decir que marchamos ese mismo día, ya que salimos a las 2 de la mañana. El trayecto lo hacemos casi todo de noche, por una carretera en medio de un desierto que incluso tapaba parte de la carretera.

Llegamos al amanecer, para ver Abú Simbel a primera hora. Así que según nos despertamos nos encontramos con esta joya egipcia, como si de un sueño se tratara vimos cuatro colosos de 20 metros de altura y de sonrisa luminosa recibiéndonos a la entrada del Templo.

Es un Templo dedicado a Ramsés II, compuesto por varios edificios consagrados al culto a los antiguos dioses y faraones. El Templo está tallado directamente en la roca, lo que le hace más valorado. Su exterior se ha convertido junto a las pirámides como símbolo de Egipto. Su imponente exterior no es lo único que resplandece, ya que su interior con varias salas, con las paredes talladas con jeroglíficos, le hace ser el gran tesoro de este país.

Al norte del templo se encuentra el Templo de Hathor, también excavado en la roca, con seis estatuas de 10 metros de altura presidiendo la fallada. Cuatro de ellas son de Ramsés y las dos restantes son de su esposa Nefartari.

El Templo fue levantado por  Ramsés II para dejar constancia del profundo amor que profesaba a su amada Nefertari.

Debido a la construcción de la Presa de Assuan, se tuvo que trasladar el templo piedra a piedra para ponerlo en un lugar seguro e impedir que se sumergiese para siempre bajo el agua del Nilo.

Presa Alta de Aswan

En este día también visitamos la Presa Alta de Aswan. Es una obra de ingeniería de las que los egipcios se sienten especialmente orgullosos, y una de las más importantes del siglo XX. La presa mide 111 metros de altura y 3,6 Kilómetros de largo. El área inundada hizo que hubiera que mover a más de 90.000 personas y 24 monumentos, siendo los más importantes los templos de Abu Simbel y Filae.

Templo de Isis (Philae)

El Templo de Isis se encuentra en una Isla, cuyo acceso se efectúa en barco. La parte más antigua del templo data del Siglo IV a.C. pero su construcción se extendió a lo largo de los años hasta finalizar en el Siglo III d.C., alrededor de 700 años después de su inicio.

Kom Ombo y el Templo de Sobek y Haroesis

A orillas del Nilo nuestro barco hace una parada en Kom Ombo. Esta parada nos coincide de noche, y vemos el templo iluminado. Aquí se encuentra un Templo doble y simétrico, poco habitual. Todos los elementos aparecen duplicados y perfectamente simétricos a ambos lados del eje central del templo. La parte derecha está dedicado a Sobek, el Dios cocodrilo, y el lado izquierdo se consagró a Haroeris. Su interior es muy vistoso por sus bellos grabados.

También en su interior se encuentra el Nilómetro, que se utilizaba para medir el nivel del agua del Nilo y así anticiparse a las crecidas.

Se puede visitar un museo donde puedes ver Cocodrilos momificados, ya que este templo está dedicado al Dios cocodrilo.

El crucero por el Nilo, no es que sea un crucero propiamente dicho, pero es la manera mejor para moverse a lo largo de Egipto, alrededor del río Nilo, que es donde se encuentra la historia del País. Es una manera de moverse de un lugar a otro de noche, y perder menos tiempo. Aunque nosotros no seamos de cruceros, este es algo diferente. Y por la mañana disfrutabas de un bonito amanecer.

Valle de los Reyes

En nuestra llegada a Luxor, nos esperaría una gran cantidad de atractivos que visitar. El primero de ellos sería el Valle de los Reyes, una necrópolis  Real del antiguo Egipto, cercano a Luxor, donde se encuentran las tumbas de la mayoría de faraones del Imperio Nuevo.

El lugar fue escogido en este punto por su forma piramidal, que simbolizaba los rayos del sol, por encontrarse aislado entre montañas y por su clima especialmente seco, que permitía la perfecta conservación de las momias.

La planta tipo de una tumba es sencilla, una entrada, un corredor en pendiente, un pozo, salas con columnas y el panteón que contenía el Sarcófago Real. La decoración es principalmente religiosa, y destacan algunas tumbas como la de Ramsés IV, Tutankhamon o Monthemhat.

Templo de Hatshepsut

El Templo de Hachepsut, fue construido por la reina Hachepsut quien reinó entre los años 1490 – 1469 a.C., por lo que se la considera la primera mujer en ocupar la posición de Faraón. Este Templo se construyó directamente en la roca y consta de tres terrazas, con una amplia rampa que las comunica, y que funcionan como gigantescos vestíbulos para el templo que se encuentra en lo más alto. Estas enormes explanadas servían para albergar una gran cantidad de gente durante las festividades religiosas.

Los colosos de Memnón

Los Colosos de Memmón son dos estatuas dedicadas a Amenofis III de 18 metros de altura, que protegieron su templo mortuorio. El complejo fue saqueado y destruido finalmente por las crecidas del Nilo y diversos terremotos. Los Colosos carecen de rostro y corona.

Templo de Luxor

El Templo se construyó en honor a los tres Dioses Tebanos: Amón, Mut y Jonsu. Con el tiempo se convirtió en uno de los edificios más representativos de Egipto.

El acceso se produce a través de una Avenida de Esfinges que, en su día, llegó a tener dos kilómetros de extensión, llegando a unir a Luxor con Karnak.

En este templo hubo dos obeliscos que se levantaban hacia el cielo para ahuyentar las fuerzas del mal, y atraer el poder de los Dioses. Uno fue llevado a la Capital francesa que está en la plaza de la Concordia. El otro se encuentra en la entrada al templo.

Templo de Karnak

Se trata del complejo más importante de Egipto. En este templo intervinieron faraones de distintas dinastías. Todos y cada uno de ellos quisieron dejar su sello, cuyas ruinas cubren en la actualidad más de 100 Hectáreas.

El complejo permaneció enterrado bajo la arena durante más de 1.000 años, hasta que fue descubierto en el Siglo XIX. Desde entonces, no han dejado de producirse nuevos hallazgos, y todavía hoy en día continúan con las excavaciones.

El recinto comprende tres conjuntos de templos separados, siendo el más grande de ellos el dedicado al Dios Amón, Dios supremo del Imperio Nuevo, y la única parte realmente accesible.

En este Templo encontrarás una Avenida de Esfinges con cuerpo de León y cabeza de Carnero.

También se encuentra una Estatua Colosal de 11 metros de altura. El Faraón porta la doble corona de Egipto, y en sus manos cruzadas sostiene el cayado y el flagelo. Entre sus piernas se sitúa la pieza tallada de una Reina.

Una vez se llega a la sala hipóstila de más de 5400 metros cuadrados podrás ver las 134 columnas de altísimos pilares. Los relieves de las columnas muestran al faraón realizando ofrendas a las divinidades.

Finalmente está el Sancta Sanctorum, el lugar más sagrado del templo. Lo más curioso es la presencia de 20 columnas de diseño único en Egipto, por haber sido levantadas con una característica peculiar; su parte superior es más amplia que su base.

Que ver en El Cairo

El Cairo es la capital de Egipto, y tiene una población de unos 16 millones de habitantes. Casi nada. Por ello es una de las ciudades más pobladas del mundo, y la más poblada del continente africano. Fue fundada en el año 116 a.c. en las riberas del río Nilo. Hoy en día es una caótica ciudad, con un tráfico infernal, y el sonido atroz de los pitidos de los vehículos. Conducir en el Cairo, está considerado deporte de riesgo, y subirse a un taxi, ser un verdadero aventurero. Hemos montado en taxi, en muchísimos lugares, pero nunca antes nos habíamos agarrado tanto al asiento del coche como en el Cairo. Es como si estuvieras en una carrera de coches, se meten entre los coches cuando parece que es casi imposible, no sabemos si es por asustar a los clientes, o porque no saben conducir de otro modo. A pesar de todo ello la ciudad tiene un encanto, difícil de explicar entre todo este caos.

Además de la locura conduciendo, la mayoría de los taxis, son vehículos muy antiguos. Muchos sin cinturones de seguridad, destartalados, llenos de golpes, que no te inspiran mucha confianza.

En el Cairo, y en general en todo Egipto se puede ver los edificios sin tejados, como si estuvieran sin terminar, pero ves que ya hay gente viviendo. Esto se debe a que las familias construyen, y dejan la casa hasta el piso que necesiten, y van construyendo a medida que se van casando los hijos. Además así no pagan impuestos, porque la casa está sin terminar. Por lo menos esto fue lo que nos dijeron. También los edificios tienen un aspecto algo sucio y deteriorado, por el castigo de las tormentas de arena. Así todo sigue teniendo un cierto encanto esta ciudad.

Nuestros días en el Cairo los pasamos hospedados en el Hotel Conrad, un lujoso hotel bien situado en la ciudad. Demasiado lujoso, para lo que estamos acostumbrados ahora mismo a hospedarnos. Pero a nadie le amarga un dulce, y en ese viaje, nos tocó disfrutar este estupendo hotel. Ahora mismo no somos muy exigentes con nuestros hoteles.

El Museo Egipcio podría ser el atractivo más significativo que tiene la propia ciudad, ya que las Pirámides se encuentran cerca, no dentro de esta gran urbe. Este museo posee la más grande e importante colección de piezas faraónicas, con más de 120.000 objetos. Este importante Museo se construyó en 1858, pero no se inauguró hasta 1902. Aquí podrás recorrer el Antiguo Egipto, con todas las piezas que encontrarás, navegarás a través de las historias de los faraones.

Que decir que El Cairo está lleno de minaretes, por las numerosas mezquitas que alberga la ciudad. Recorrerlas todas sería misión imposible. Salvo alguna que no te puedes perder, como más abajo apuntamos, las demás visítalas a medida que recorres la ciudad.

Y aunque es una ciudad, mayoritariamente musulmana, posee el barrio Qasr al-Sham, o también llamado barrio Copto. Este barrio en la parte antigua de la ciudad está habitado sobre todo por cristianos, que viven aquí desde antes de la conquista árabe. Es decir que han convivido miles de años juntos, los árabes y los cristianos, algo que parece cada vez más difícil desgraciadamente.

Respecto a la gastronomía, no sabemos si tuvimos mala suerte, pero no tenemos un buen recuerdo. Seguramente nos equivoquemos, pero no es de los sitios en los que mejor hemos comido. Posiblemente que una fuerte gastroenteritis, puede influir para tener este mal recuerdo de su comida. Pero así todo animamos a todos a probarla, y que tengan mejor suerte que nosotros.

Bazar de Khan El-Khalili

Uno de los lugares turísticos por excelencia es el bazar de Khan El-Khalili, uno de los más grandes de Oriente Próximo. En él, se pueden encontrar y comprar todo tipo de objetos, desde joyas a vajillas de cristal soplado, souvenirs, alfombras, imitaciones faraónicas…, y un largo etc. Aquí es donde se desarrollo el arte del regateo en su más pura esencia. Así que armate de valor, y todo el regateo que puedas pensar es poco.

El bazar fue construido en el año 1382, y comenzó siendo una posada donde se detenían las caravanas, descansaban los animales y se realizaban negocios. En 1511 se amplió y posteriormente se transformó en un bazar turco y acabó convirtiéndose en un importante centro de comerciantes de todo el mundo.

En Egipto como buen país árabe, tienen una tradición que forma parte de su cultura y es un acto social muy importante, que es el de fumar Shisha. En todo el país puedes probar, en lugares que se dedican a ello, con una amplia carta de sabores. Una experiencia que no debes de dejar pasar si visitas Egipto.

IMPORTANTE: Tras las compras, recomendamos descansar en el café más antiguo de El Cairo, El Fishawi, un establecimiento emblemático que mantiene sus puertas abiertas desde hace más de 200 años. El café permanece abierto las 24 horas del día y cobra especial dinamismo por las noches, cuando los turistas desaparecen.

Ciudadela de Saladino

La Ciudadela es una de las grandes atracciones turísticas de Egipto y uno de los monumentos “no faraónicos” más populares. Su visita supone un paseo por el tiempo, desde la edad media hasta nuestros días.

El recinto fue edificado por Saladino, a finales del Siglo XII, para defender la ciudad de las cruzadas. El emplazamiento fue escogido por su visión privilegiada de el Cairo. Saladino utilizó las técnicas más avanzadas para su construcción, levantando grandes torreones y muros de 10 metros de altura y 3 metros de ancho.

Mezquita de Mohamed Ali o Mezquita de Alabastro

La Mezquita de Alabastro es así conocida por el material con el que fue edificada. Se encuentra dentro de la Ciudadela de Saladino. Se construyó a mediados del Siglo XIX, por Mohamed Ali, considerado el fundador de el Cairo moderno. Los restos del monarca egipcio descansan en el interior de la Mezquita, en la sala de oración, que se encuentra a la derecha de la entrada.

Tiene una gran cúpula central de 52 metros de altura, y dos esbeltos minaretes de 82 metros.

Pirámides de Giza

Y a las afueras de el Cairo, se encuentran sin lugar a duda, el tesoro egipcio, el icono del país, una de las maravillas del mundo, uno de los monumentos más conocidos por todos, que son las majestuosas Pirámides. Egipto es mucho más que sus Pirámides, pero hay que reconocer, que no hay muchos monumentos en el mundo que impresionen tanto como ellas. Es de los monumentos que en vivo ganan mucho más que si las ves en TV o en una revista.

La Meseta de Gizeh es famosa por sus monumentos milenarios, entre los que destacan, La Esfinge, la Gran Pirámide de Keops, y las Pirámides de Kefrén y Micerinos, además de numerosos templos funerarios.

Las tres pirámides están dispuestas por orden de tamaño y antigüedad a lo largo de una diagonal que va del noroeste al suroeste.

Pirámides de Keops

La Gran Pirámide de Keops es la única maravilla del mundo antiguo que ha llegado hasta nuestros días. Con una altura original de 146,42 metros, su grandiosidad fue única hasta el Siglo XIX, cuando todavía era el edificio más alto del mundo.

Uno de los grandes misterios gira en torno a los motivos de su construcción. Se acepta que fueron utilizadas como tumbas reales, pero nunca se han encontrado los cuerpos de los faraones en el interior de los Sarcófagos hallados.

Para su construcción se utilizaron dos millones y medio de bloques, en su mayoría de piedra caliza, aunque también se emplearon bloques de granito.

Se trata de una Pirámide perfecta, con sus lados inclinados y orientados cada uno de ellos, a un punto cardinal, y su base es perfectamente cuadrada.

Para nosotros es de los monumentos más impactantes que hemos visitado. Aunque la pirámide no impresiona mucho cuando la ves en TV o en libros, pero delante la magnitud que tiene sorprende.

Pirámides de Kefrén

La Pirámide de Kefrén es apenas 15 metros más corta en su base, y tres metros más pequeña en altura que la gran Pirámide de Keops. Sin embargo dado su emplazamiento sobre una elevación del terreno y al revestimiento de caliza original, que ha conservado en su cima, el turista obtiene un tamaño visualmente distorsionado.

Pirámides de Micerinos

El tamaño de la tercera de las Pirámides construidas es menor que el de sus “hermanas” de meseta. Tiene una altura de 65 metros y una longitud de 105 metros de extensión. Fue construida por Micerinos y aunque es la menos sorprendente, junto a las otras dos, en medio del desierto, le da una imagen extraordinaria.

Esfinge

Su construcción data del año 2.500 a.C. y representa la imagen del Dios Ra, como guardián simbólico de la necrópolis Real. Los árabes siempre mostraron un gran respeto por esta figura que, según ellos, poseía una intensa fuerza interior. A este León con cabeza humana lo llamaron “el padre del terror“.

El monumento tiene 27 metros de altura y 57 metros de largo y su rostro probablemente corresponde al del faraón Kefrén.

En la antigüedad la Esfinge estuvo completamente pintada. El cuerpo fue de color rojo, y el tocado de la cabeza azul con rayas horizontales amarillas. Así que intenta imaginarla, que no es fácil.

El volar a El Cairo desde España es bastante económico. Cuando fuimos nosotros al ir aterrizamos en Luxor, y vinimos desde El Cairo. Ahora mismo esta opción no es tan económica. Poco a poco la situación en Egipto se está estabilizando y puede ser que breve pueda haber la misma oferta de vuelos que antes.

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La moneda oficial en Egipto es la Libra Egipcia, que se divide en cien Piastras. Cien libras egipcias equivalen más o menos a 5 €.

La moneda egipcia no es cotizable en España, por lo que la debes comprar en Egipto.

El idioma oficial en Egipto es el árabe y las segundas lenguas son el inglés y el alemán.

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