JERUSALEN: Museo del Holocausto, Mercado Mahane Yehuda

Rincones de Jerusalén, un lugar para reflexionar.

Hoy aprovechamos a dormir algo más ya que después de dos intensos días, el cansancio se acumulaba. Así que después de desayunar tranquilamente sobre las 9 salimos del hotel. Prácticamente  tenemos todo visto, por eso hoy toca disfrutar de Jerusalén más tranquilamente. Nos vamos de nuevo al Barrio Ultra Ortodoxo de Mea Sharim. Nos impactó tanto el día anterior que decidimos volver por la mañana. Y nos causó el mismo impacto que el día anterior. Seguimos sin entender el estilo de vida tan radical.

Y bajamos ya a la Ciudad Vieja. Vamos esta vez más despacio que los días anteriores, disfrutando de todo lo que nos brinda esta apasionada Ciudad. La Ciudad Vieja, son callejuelas estrechas, donde es fácil perderte, pero al mismo tiempo casi es lo que buscas, perderte por las calles que tienen tanta historia. Está lleno de tiendas de todo tipo.

Compramos algunos recuerdos y volvimos a la Iglesia del Santo Sepulcro y entramos en la Tumba de Cristo. En los días anteriores no llegamos a entrar ya que había demasiada gente en la cola. En una de las estancias de la Iglesia estaban dando una misa Ortodoxa, ya que la iglesia la custodian tanto católicos como ortodoxos.

Bajamos a la Vía Dolorosa, donde vimos muchos grupos de Peregrinación, que incluso portaban una Cruz, simulando el recorrido que hizo Jesucristo.

Y como no, acabamos de nuevo en el muro de las Lamentaciones, pero es que no podemos resistirnos a no  verlo de nuevo, ya que es algo tan distinto a lo que has visto nunca, que uno tiene la necesidad de verlo, con la gente rezando, intentado entenderlos.

Luego subimos a la Puerta de Jafa, para coger el Tranvía.

Nos recorremos todas las paradas del tranvía para bajarnos en la última estación. Muy cerca de la parada se encuentra el Museo del Holocausto o Yad Vashem. Un museo en memoria de las víctimas del Holocausto, perpetrado por los Nazis. Donde narra toda la cruel historia vivida por millones de Judíos durante la segunda guerra mundial. Un museo muy recomendable, que te llevará sobre 3 horas su visita. Ten cuidado que cierra el Sábado.

Volvimos a coger el tranvía y bajamos en la estación de Autobuses para coger los billetes de bus del día siguiente para Eilat. El tranvía te deja justo en la misma puerta de la estación. Cogemos el Bus de las 7 de la mañana (Nº 444) y nos cuesta 70 Shéquel. Decidimos volver andando desde la estación hasta nuestro Hotel. No tienes pérdida, ya que solo debes seguir la vía del Tranvía, que va por la extensa calle de Jaffa. Bajamos viendo la vida cotidiana de la ciudad. A medio camino nos encontramos con el Mercado Mahane Yehuda, un vibrante Mercado local, en el que encontrarás  todo tipo de puestos, tanto de comida, frutas, verduras, pescado, frutos secos, muchas especias, e incluso puedes quedarte a comer. Está repleto de gente local haciendo sus compras.

Seguimos por la calle Jaffa, siguiendo las vías del tranvía hasta nuestro hotel.

Por la tarde fuimos a dar la última vuelta pro la Ciudad Vieja de Jerusalén que tanto nos ha gustado, y estuvimos cenando en la parte vieja, del muro dirección a la puerta de Zion. Cenamos lo de siempre, no hay mucho surtido. Hay plato, pita y jaffa y puedes escoger con varias cosas, pollo, falafan acompañado de verduras. La pita es como una hamburguesa cerrada, solo abierta por arriba para meter la comida, y el jafa es como un Kebap.

El vuelo tanto si vuelas a Tel Aviv (Israel) o Amman (Jordania) lo puedes encontrar con antelación sobre 300€. Si tienes suerte lo encontrarás directo, pero si no lo más habitual es hacer escala en Turquía.

Aquí puedes encontrar las mejores ofertas en vuelos.

La moneda oficial en Israel es el Séquel. Un séquel equivale más o menos a 0,24 €.

La moneda oficial en Jordania es el Dinar jordano. Un dinar equivale más o menos a 1,15 €.

En Israel el idioma oficial es el hebreo y el árabe.

En Jordania el idioma oficial es el árabe.

Aunque en ambos países el inglés es un idioma muy hablado, con el que podrás moverte con facilidad.

Me sorprendió en Israel la cantidad de Judíos que hablan el castellano, debido a la amplia comunidad sefardí que todavía conserva el idioma.

Este artículo forma parte de nuestro viaje por Israel y Jordania

2018-01-02T19:57:47+00:00 Etiquetas: , |

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